Entrada del Grimorio de Alquimia Nocturna

Hay un lugar en el cuerpo donde el deseo se encuentra con la emoción, donde la creatividad nace desde las entrañas, y donde el agua interna guarda todos nuestros secretos. Ese lugar es el chakra sacro, conocido también como Svadhisthana, el segundo centro energético, ubicado justo debajo del ombligo.

Su nombre significa la morada del ser, y no es metáfora.
Es ahí donde habita nuestro poder de sentir, de crear, de gozar.

🌊 El vórtice donde el placer se vuelve ritual

El chakra sacro rige la sexualidad, la sensualidad, las emociones profundas y la energía creativa. Es el punto donde el alma comienza a tocar al cuerpo, donde el impulso vital se convierte en movimiento, caricia o creación.

Su color es el naranja. Su elemento, el agua.
Fluye, cambia, nutre, pero también puede estancarse.

Cuando está en equilibrio, sentimos conexión con nuestro cuerpo, con el placer, con el deseo libre de juicio. Sentimos sin culpa. Creamos sin miedo. Gozamos sin máscaras.
Pero cuando está bloqueado… se manifiestan la apatía, la culpa sexual, el desinterés emocional o el exceso compulsivo.

Este chakra es tan profundo como sutil: puede almacenar traumas sexuales, bloqueos afectivos, heridas emocionales no verbalizadas. No basta con tocarlo; hay que honrarlo.

🌒 Energía femenina y masculina: unión dentro del agua

El chakra sacro vive en todos los cuerpos, más allá del género.
En cuerpos con energía femenina, fluye como receptividad, fertilidad emocional, creatividad cíclica.
En cuerpos con energía masculina, se manifiesta como impulso creador, pulsión vital, deseo de fusión o expresión corporal.

Pero su verdadera magia se revela cuando ambas energías se encuentran dentro de nosotros, cuando no negamos ninguna parte:
ni el fuego ni la luna,
ni la caricia ni el impulso,
ni la entrega ni el dominio.

🐍 Ritual para despertar el poder del chakra sacro

  • Prepara una vela naranja.
  • Coloca una gota de aceite sensual sobre tu vientre.
  • Siéntate en silencio, cierra los ojos y respira.
  • Visualiza una serpiente luminosa elevándose desde tu chakra sacro hacia tu corazón.

“Reconozco mi placer como sagrado.
Permito que el agua fluya.
Soy deseo, emoción y creación.”

Quédate en silencio.
Siente el pulso bajo tu ombligo… ahí donde comienza la alquimia.


El chakra sacro no necesita ser dominado.
Solo necesita ser escuchado, acariciado, ritualizado.
Y cuando despierta, el cuerpo se vuelve hechizo,
y el placer… se convierte en un sendero de regreso al alma.

¿Listx para seguir recorriendo tus portales internos?
Explora la bóveda del placer mágico… allí donde todo comienza.